Recomendado

Dolor de un soñador

Tengo un dolor ingenuo... de años, urente, bajo, sordo... ruidoso, a la izquierda, donde está el corazón y se forjan los sueños. Un do...

martes, 5 de noviembre de 2013

Tigre del dolor (inspirado en la historia de Pi)

Hola viejo  amigo,
sigues ahí  tranquilo de momento,
domado,  callado.
Me enseñas  cuidados.

Conviviré contigo,
me salvarás, redimensionarás mis males.
estarás por allí para indicarme excesos.
y me enseñaste  humildad.

¿Puedo estar mas agradecido?
mi lucha es interna, sigues alli,
alejándome de mis vicios
y acercándome a mis virtudes.

Eso haces atacándome por la espalda,
diciéndome ya está con puñal hiriente,
y tus colmillos clavados en la zona lumbar
-La raíz de L5-S1-
produciéndome un  sangrado intenso en el alma.

Conviviré contigo y me harás
más fuerte, y juntos,
haremos éste mundo mejor.
al final  seremos compañeros de viaje.

Puede que te acabe extrañando
cuando te vayas del todo.
pero quedará el recuerdo,
de la pena causada y de la limitación sufrida.

Que me mantendrá en el camino,
sin fin,  de la realidad,  cíclica,
y renovada entrópica,
que busca su equilibrio armónico.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Enfermedad.

Me fortaleces,
muestras  mis debilidades,
mis miedos,  mis temores.
Me das herramientas para enfrentarlos.

Haces ver la esperanza
como moneda  de cambio,
ante la impotencia,
muestras competencias.

Estabilidad para pensar,
para crear, y creer.
Humildad detrás de la bata de paciente
te muestras, te dejas llevar.

Energías que fluyen
para hacerte mejorar,
o empeorar,
no depende de los demás.

Depende de ti.
la debilidad no exterior
es interior.  Nada de afuera
te puede dañar si no lo permites.

Fluye en paz amada realidad,
que yo no importo,
ya no soy nada,
un suspiro, una verdad.
Una gota en el mar.